domingo, 5 de diciembre de 2010

De la pizarra y el pizarrín a la pizarra digital interactiva.

Parece mentira todo lo que hemos avanzado en tecnologías estos últimos años. Mis propios padres tuvieron una escuela en la que el uso de algo tecnológico era algo totalmente impensable. Ellos se tuvieron que conformar con esos poquísimos recursos existentes: la pizarra general que aún tenemos y donde sus profesores les ponían cuentas de multiplicar infinitas y aburridas y sus personales pizarritas, a modo de libreta, con su pizarrín y un trapo para poder escribir y borrar en ellas...

Sin embargo, hoy en día, todo esto se nos queda muy muy lejos. Primero empezaron con la instalación de ordenadores en todas las clases, aunque siento decir que no se les dio ni una mínima parte del uso que deberían haberles otorgado, al menos en el instituto donde yo estudiaba, y como última novedad en la aulas: la pizarra digital interactiva.

Hoy me centraré en esta última porque creo que si los profesores ponen un poquito de empeño, puede ser una fuente muy buena de motivación y aprendizaje para los alumnos.
Aunque me extraña que nadie conozca qué es la PDI, os la puedo definir como un sistema tecnológico, generalmente integrado por un ordenador, un videoproyector y un dispositivo de control de puntero, que permite proyectar en una superficie interactiva contenidos digitales en un formato idóneo para visualización en grupo. Se puede interactuar directamente sobre la superficie de proyección.

Una de las principales ventajas que vamos a notar desde la primera vez que utilicemos la PDI a todos los niveles es el aumento de la motivación de los alumnos.
Al ser algo muy nuevo y al aportar dinamismo e interactividad a la explicación y a los ejercicios los alumnos van a sentirse más motivados. Esta motivación va a ser mayor en ciclos de secundaria, bachillerato y últimos años de primaria ya que los más pequeños se acostumbrarán más rápidamente a este recurso y en muy poco tiempo estarán completamente familiarizados con la PDI.

Al estar más motivados, esto nos llevará a otras ventajas claras ya que los alumnos estarán mucho más dispuestos (y esto de una forma automática) a ser partícipes de todo lo que tenga que ver con la PDI cosa que aumentará sensiblemente la cooperación y la colaboración en clase.

¿La pega? Que esta motivación no será para siempre. A largo plazo, sobre todo cuando hablamos de niños más pequeños o en colegios donde la implantación de las PDI se haga de una forma completa en todas las clases, este plus de motivación irá decreciendo poco a poco. No obstante, una pizarra digital SIEMPRE motivará más que un encerado verde o una pizarra blanca. ¿Por qué? Fácil, porque las nuevas aplicaciones en flash, programas de autoría, java o internet, volverá a dar un buen empujón a la creatividad perdida.

Entonces la cosa queda clara, lo que hay que hacer después de aprender a utilizar una PDI es aprender a innovar en nuestras clases. Esto nos costará trabajo y esfuerzo ya que la gran mayoría del profesorado no está acostumbrado a utilizar este tipo de programas. Pero merece la pena ponerse las pilas en este tema. Porque si no hacemos todo lo necesario para motivar a nuestros alumnos, no tendremos el derecho a quejarnos de que están desmotivados. Muchas veces tenemos en la mano muchas herramientas para solucionarlo.

Yo misma, como futura profesora, me doy cuenta de que la pizarra digital nos brinda muchísimas oportunidades para hacer que tus alumnos disfruten al mismo tiempo que aprenden. Por suerte, en las prácticas que ahora mismo estoy impartiendo en un colegio de Cáceres, he tenido la suerte de ver cómo los alumnos utilizan con muchísimo entusiasmo esa pizarra en la que escriben con un lápiz sin tinta y borran con una goma imaginaria... De momento solo practicaron las actividades que vienen en sus libros pero de manera virtual, espero que pronto lleguen a ver vídeos didácticos sacados del youtube, películas o practiquen de forma conjunta con alguna web educativa... Estoy segura de que si lo intentamos hacer bien, la pizarra digital interactiva constituirá un gran avance en la educación.

1 comentario:

  1. Tienes toda la razón, Silvia. La pizarra digital en clase es toda una revolución que ofrece muchísimas posibilidades. Vivimos en una sociedad de la imagen y parece que toda la información nos entra a través de ella. Por eso a través de la pizarra, sin que ellos casi se enteren, podemos hacer que aprendan mucho, de una forma muy entretenida. Hay que adaptarse a los nuevos tiempos. Si los alumnos usan constantemente los ordenadores en casa, las aulas se tienen que adaptar a esta realidad. Hoy hay miles de actividades interactivas hasta vídeos y canciones muy útiles para utilizar en clase.

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